Perdóname... escuché de repente sin saber de donde provenía esa voz... pensé que habría sido alguna persona que caminaba por la calle al igual que yo en ese momento. Seguí caminando hacia el parque como cada día, pero hoy más que nunca necesitaba ver a los niños correr, saltar, disfrutar de esa prematura inocencia que tanto se echa de menos en nuestra época adulta. Me senté en un banco a observarlo todo, lo móvil, lo inmóvil, escuchar cada sonido y sentir lo inaudible... cuando mejor me sentía volví a escuchar esa palabra "Perdóname..." esto empezaba a asustarme ¿me estaría volviendo loco? quizás necesitaba descansar, asi que me fui a casa, intentando calmar la angustia de no saber lo que me estaba pasando. Al llegar sólo tenía en mente una cosa, dormir y olvidar lo que me había ocurrido aquella tarde. Me acosté y noté que volvía a mi esa sensación de calma que tanto ansiaba tener.
De madrugada, y entre sueños, creí escuchar de nuevo la extraña voz desconocida:
”No te asustes, pues tan solo quiero que me escuches,
perdóname pues en vez de protegerte,
no puedo hacer más que quererte...
mi misión de corazón he desterrado
porque de tu ser me he enamorado...
ahora te pido perdón
por si no logro enamorarme de otro corazón”
Creo que hoy sobran tanto las introducciones como una explicación final, a veces es mejor dejar que ese corazón sopese lo que siente e interprete lo que le rodea...
perdóname pues en vez de protegerte,
no puedo hacer más que quererte...
mi misión de corazón he desterrado
porque de tu ser me he enamorado...
ahora te pido perdón
por si no logro enamorarme de otro corazón”
Creo que hoy sobran tanto las introducciones como una explicación final, a veces es mejor dejar que ese corazón sopese lo que siente e interprete lo que le rodea...

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