sábado, 20 de octubre de 2007

Miradas, reflexiones y secretos

Miradas en blanco que obligan a la reflexión
a quienes buscamos algo más
de una existencia en ocasiones
sin piedad ni redención,
miradas en blanco cercanas,
que bajo pupilas teñidas
esconden retinas lejanas
llenas de recuerdos,
de experiencias vividas y secretos
que marcaron esa época dorada,
dejada atrás ya en una vida
que quisieran volver a pasar
para sentir de nuevo esa llama encendida
y que nunca se debió de apagar

En un intento por sentirte
me detuve en tu mirar,
vi una mano naufragada
en el mar de tu verdad,
ese al que me lancé sin pensar,
mas por la corriente de tu ancianidad
me dejé llevar,
y allí estabas tu
anhelando tus años de juventud,
como si el paso del tiempo
te hubiera encerrado en la senectud,
entonces me detuve
frente al silencio de tu virtud,
tú me mirabas y yo callaba...
la eternidad de ese momento fue cortada
por una presencia inesperada,
pues en tu perdido horizonte
una pequeña barca se acercaba,
y vi que en tu rostro
una sonrisa se dibujaba,
ya que en esa barquita
tu querer navegaba,
quisiste acercarte
pero la corriente que a mi antes me ayudó
de la barquita a ti te alejaba,
entonces comprendí
aquello que de mi necesitabas,
y mis brazos en barca
se convirtieron para ti,
mis fuerzas fueron el motor
que nadaron por ti,
y fue así como conseguí
llevar tu sentir hasta tu querer,
a bordo de esa barca
que lejos de tus recuerdos
se pierde y naufraga,
y navega recta y vigorosa
cuando ese querer que con esfuerzo cultivaste
te cuida como esa rosa
que nunca debió marchitarse,
te cuida con su sola presencia
demostrando que aún vives en su conciencia,
esa conciencia que te devuelve a esa vida
que con su ausencia creíste perdida

Es la familia ese gran querer
a ellos dejaste tu barquita y tu acoger
sin importarte si tú tenías que nadar,
batallar o naufragar,
mas déjame decirte
que siempre que el destino lo permita
estaré en tu mar,
para volver así a rescatarte
de la corriente de tu mirar

viernes, 12 de octubre de 2007

Sociedad ahorcada

Para quienes luchan por vencer los moldes que la sociedad impone, para los inconformistas que tienen sus propias convicciones y para quienes aún desean "pisar los charcos"

Es aciaga la pena,
murmullo de desesperanza
como reo unido a esa cadena
que le sufraga en su andanza

Refiere el condenado
la tristeza de su celda,
lanzando un grito acabado
en ese llanto silenciado
por un muro de piedra
El mundo continua
al otro lado del cercado,
pero no por ello se atenúa
el tormento de otros seres castigados,
en infiernos liberales
y entre fuegos de jurados,
cuyos juicios inmorales
dejan maniatados y forzados,
a quienes únicamente desean
mantenerse en el hilo azulado
de ese cielo inmaculado
que quisieran alcanzar
en busca de una libertad,
lejana de lo insensible,
vivir en una nube
olvidando lo incomprensible
de una sociedad ahorcada
por el poder de una imagen,
una sociedad arrollada
por estereotipos inútiles,
una sociedad marginada
por esa idea equivocada
que tiene de sí misma

Alejémonos de todas esas insinuaciones
que nos acercan a la frialdad
y nos presentan a la crueldad
como la más liviana normalidad,
seamos como nos sintamos,
vivamos en nuestras convicciones
en lejanía de impuestas condiciones,
pues la honestidad nos hará libres
y la falsedad solo aportará
punzantes desolaciones...


domingo, 7 de octubre de 2007

Es la sonrisa

Es la sonrisa esa llave
capaz de abrir el alma
es la sonrisa esa llave
que del corazón es dueña y ama


Es la sonrisa ese ángel
que me devolvió a la paz
es la sonrisa ese ángel
fiel, protector y vivaz
de defraudarte incapaz
ni de abandonarte jamás


Es la sonrisa el secreto
que anhela para sí la felicidad,
deseosa de tenerla como talismán
y de ser su eterno guardián

¿Qué tendrá la sonrisa?
que invita a la vida a caminar
y al caminante a soñar
es tan grata la sonrisa
y tan fácil de regalar
que a veces este mundo loco
nos lleva a olvidar
la valía inmensa que este gesto
tiene en ese telar
que el destino teje a su antojo
y que a veces tapa el sol con su pulgar
nos incita a abandonar
a querer parar
y a nuestros sueños olvidar...
no recordamos esa sonrisa
precisa, mágica y pegadiza
y en un momento olvidamos
todo aquello que nos regaló,
nuestro gesto se torna triste
y se marcha la felicidad
que con ella un día tuviste,
no te engañes...
tú eres esa sonrisa,
tú naciste para vivir
luchar, emocionar
y sobretodo... sonreír



A ver si vuelvo a creerme esto que escribí en su día...

sábado, 6 de octubre de 2007

Como duele la indiferencia

A usted, querido lector:
Como duele la indiferencia, esa mirada clavada en un punto del vacío que no lleva a ningún destino mientras tú buscas la atención de ese espectador intencionadamente impasible... es doloroso sí señor, sí usted, que en estos momentos lee mis palabras, mis sentimientos, mis recelos, mis bajones... y yo me pregunto ¿dónde está usted? ¿en qué lugar se encuentra su alma ante tanta injusticia de la sociedad? Contrario a lo que pudiera pensar no le pido que me preste atención a mi, sino que eche un vistazo a su entorno, seguramente ocurra algo que haya que cambiar, algo que le remueva por dentro y que usted mismo piense “esto no debe ir así”, realmente duele mucho el fingir normalidad, sobretodo porque llegará el momento en el que usted piense que esa injusticia es normal, y eso simplemente es terrible... pero no debería de sorprenderme porque a veces somos espectadores incrédulos (entre los cuales me incluyo) de los horrores ajenos de los telediarios, sin pensar que cerquita nuestra puede haber tristes protagonistas de desgracias exactamente iguales. ¡¡Reaccione!! Los seres humanos no somos marionetas que bailen al son de las demás, grite y denuncie las barbaries que le rocen, ¿no se da cuenta que muchas veces somos la única esperanza? No tape sus sentidos pensando “alguien hará algo” porque entonces somos cómplices de lo que ocurra posteriormente, la vida nos puso aquí por muchas razones, pero no para ser témpanos de hielo que sólo sienten calor cuando les interesa, no querido amigo se equivoca razonando así...

Seguramente yo no sea nadie para dar lecciones, sólo soy una aprendiz del destino, que en ocasiones también juega conmigo y se ríe de mis lágrimas, pero es parte de este juego que es la vida y que hay que luchar para ganar la partida, o por lo menos para no caer derrotado sin haberlo intentado. Querido lector, no voy a robarle más tiempo, así que desde esta humilde composición le pido que haga una profunda reflexión, analice su interior y piense que hay más interiores que dependen de usted para seguir acompañándole en esta vida, que a veces perdemos demasiado el tiempo en frivolidades, sin darnos cuenta que los pequeños detalles son demasiado hermosos como para ignorarlos y que el que este mundo marche más o menos correctamente depende de que nuestro oídos escuchen y nuestra voz no sea intencionadamente enmudecida, adelante amigo.

miércoles, 3 de octubre de 2007

El valor de un abrazo

¿Cuánto cuesta un abrazo? Uno de esos de verdad, de los que surgen sin avisar, sin prever, los que te sorprenden y te dejan una gran sensación de bienestar... puede que la pregunta resulte un tanto absurda pero para mí, que a veces observo sin quererlo, no lo es. Y es que amigos, en ocasiones, el dicho “ojos que no ven, corazón que no siente” puede parecernos una verdad como un templo, pero créanme, que el tiempo, gran sabio de la verdad y la mentira, juega con sus piezas que somos nosotros y nos coloca en nuestro lugar, doloroso o no, cruel o dulce... es triste que a veces nos dejemos llevar por la superficialidad y la hipocresía del momento y tiñamos un abrazo de un sentir que no existe.
¿Alguna vez se han detenido a pronunciar y escuchar el sonido que se produce al decir ABRAZO? Háganlo, seguramente encontrarán matices que nunca sintieron antes, quizás porque nunca se detuvieron a hacerlo... abran una pequeña puerta al silencio más profundo y digan ABRAZO... cierren los ojos y díganlo de nuevo... pero ahora susurren... escuchen lo que su alma tiene que decirles cuando hagan suya esa palabra, abrazo, y una imagen aparecerá... ¿un niño? ¿su hijo quizás? No me lo diga, está viendo ese cumpleaños que fue tan especial para su hijo, ese día tan bonito, tan feliz, en el que entre sonrisas se dieron... ¿un abrazo?
Pero puede que usted no haya visto eso, en su mente aparece una mujer, o un hombre, en ese día en el que bajo una tenue luz y entre un ambiente de lo más cálido, compartieron secretos, miradas, ternura, decidieron unir sus destinos, compartir un futuro bajo una propuesta de amor eterno y fundirse en ese abrazo que aún siente cercano al recordarlo...Una amistad... un llanto, un momento de desazón y desesperación por una derrota sufrida en la vida, un segundo en el que te sientes muerto... levantas la mirada y aparece ante ti, como fruto de un regalo divino, esa amistad verdadera que sin pensárselo dos veces, te refugia entre sus brazos y te devuelve parte de la fuerza perdida con un abrazo. ¿Es esto, en cambio, lo que usted vio?
Quizás aparezca una despedida, un ser querido, una marcha a tierras tan lejanas, que ni siquiera los ángeles podrían guiarnos hasta su puerta, recuerdo de un último abrazo teñido de tristeza y un “hasta siempre”
Decenas de recuerdos con este sencillo gesto le vendrán a su mente, y cada uno con un significado diametralmente distinto, pero un nexo común, ese vínculo indescriptible de dos seres que durante ese pequeño instante, fueron uno solo en un sentimiento de alegría, de tristeza o consuelo... ¿no es maravilloso? Verdaderamente es inmenso su valor y su ausencia, piensen que todos en algún momento de nuestra existencia hemos necesitado, necesitamos y necesitaremos de este sencillo gesto, no desperdiciemos momentos con absurdas palabras o gestos innecesarios cuando podemos elevarlos en silencio y... con un abrazo.
Animemos nuestro corazón y nuestro ser, dejemos de alimentarlos sólo con dolor, maldades, mentiras, y démosles lo que realmente necesitan para vivir las experiencias más mágicas, esas que recordaremos con nostalgia en nuestra senectud, cambiemos tristezas y abrazos de maldad, por humanidad y abrazos de realidad. Amigo lector, es tan fácil dar un abrazo, como dejarse llevar por lo que uno siente, no se quede con la incógnita de lo que hubiera sentido si hubiera culminado ese momento... con un abrazo, quizás esa mala experiencia que durante tanto tiempo ha querido enterrar, sería ahora una imagen irreal, si aquel día todo hubiese terminado... con un abrazo.
AREL

martes, 2 de octubre de 2007

Perdóname...

Perdóname... escuché de repente sin saber de donde provenía esa voz... pensé que habría sido alguna persona que caminaba por la calle al igual que yo en ese momento. Seguí caminando hacia el parque como cada día, pero hoy más que nunca necesitaba ver a los niños correr, saltar, disfrutar de esa prematura inocencia que tanto se echa de menos en nuestra época adulta. Me senté en un banco a observarlo todo, lo móvil, lo inmóvil, escuchar cada sonido y sentir lo inaudible... cuando mejor me sentía volví a escuchar esa palabra "Perdóname..." esto empezaba a asustarme ¿me estaría volviendo loco? quizás necesitaba descansar, asi que me fui a casa, intentando calmar la angustia de no saber lo que me estaba pasando. Al llegar sólo tenía en mente una cosa, dormir y olvidar lo que me había ocurrido aquella tarde. Me acosté y noté que volvía a mi esa sensación de calma que tanto ansiaba tener.

De madrugada, y entre sueños, creí escuchar de nuevo la extraña voz desconocida:

”No te asustes, pues tan solo quiero que me escuches,
perdóname pues en vez de protegerte,
no puedo hacer más que quererte...
mi misión de corazón he desterrado
porque de tu ser me he enamorado...
ahora te pido perdón
por si no logro enamorarme de otro corazón”







Creo que hoy sobran tanto las introducciones como una explicación final, a veces es mejor dejar que ese corazón sopese lo que siente e interprete lo que le rodea...

lunes, 1 de octubre de 2007

El reto inacabado

Pronto volveré a un reto que acepté hace unos meses, no es que nadie me lo propusiera, yo quise que fuera así: un reto. Y es que cuando te dedicas a una profesión como la mía muchos son los objetivos a cumplir, muchos los obstáculos, muchas las zancadillas y otras tantas desilusiones, pero todo eso se olvida cuando aquellas personas a las que estás dedicando tu esfuerzo te obsequian con un sonrisa, una mirada tierna, un pequeño beso o un abrazo en el que sientes que eres la seguridad que ellos necesitan. Lejos de la demagogia puedo asegurar que esto es así, quizás yo vea los acontecimientos desde una perspectiva un tanto distinta, pero sencillamente... es mi perspectiva y según como va el mundo, prefiero esta manera de ver las cosas simplemente porque desde esta parte del camino se disfruta de las pequeñas vivencias, tan importantes en mi existencia... cierto es que también se sufre en la misma medida, pero ese momento mágico en el que disfruto de un simple gesto de complicidad sinceramente no lo cambio por el mayor de los gestos teñidos seguramente de una falsa hipocresía. Prefiero ilusionarme con algo que en ojos ajenos sería una tontería, que vivir esperando la gran felicidad, que personalmente creo que no existe, la felicidad se vive en pequeñas dosis y quizás bien pensado así tenga un gusto mucho más agradable que de otra forma, pues de otra manera ya no sería felicidad, sino una realidad monótona y sin un sentido que aportar a nuestra andadura.
Durante todo este tiempo en el que marqué mi objetivo he dejado mucho esfuerzo, dedicación y horas infinitas de ansiada superación, tanto profesional como personalmente, ámbitos que considero inseparables pues entonces seríamos dos personas en lugar de una. Quise luchar por otorgar a mis "niños" (como yo los llamo) unos cuidados dignos, consecuentes a lo que se merecen, pensando que el presente nuestro es su futuro más inmediato en el que todo cuenta, desde el desengaño afectivo hasta el llanto de risa, todo cuenta, todo puntúa en una senectud a la que podemos aportar más de lo que a veces nos planteamos, el problema es quien ni siquiera se lo plantea...
Lejos de pensar que mi reto haya podido acabar, intentaré dibujar nuevas ilusiones que hagan que mi motivación nuevamente despierte porque si algo sé con seguridad es que se lo debo a ellos y a quienes depositaron su confianza en esta profesional de la salud, sin saber aún si fui lo que esperaban de mi o si seré la persona que ellos necesitan, ahí está parte del reto aún por descubrir.
Hace unos meses uno de mis niños se marchó, fue una larga experiencia que me marcó en silencio durante largo tiempo, así surgió esta poesía, que nuevamente dedico a esa persona que tristemente finalizó un ciclo y seguramente comenzó otro desde un lugar que mis ojos no alcanzan a ver.
Adiós ser tierno
Me abracé a la esperanza de volver a verte,
aunque cada día se desvanecía
algo en mi interior me decía
que de nuevo podría escucharte
En este caso el querer y el poder
se unieron para esperarte
se sentaron y esperaron para acompañarte
te esperaron para tu alma acoger
Ya partiste rumbo a tu gloria
dejando una vida de risas
esas que regalaste paciente y sin prisas
esas que firman el final de tu historia
Ya partiste y recuerdo tus palabras
las mismas que hoy me duelen
y hacen que mis lágrimas solitarias vuelen
buscando tu nueva puerta celestial
esperando que seas tú quien se la abras
En este amanecer en el que sé que no volverás a sonreírme
por no poder cumplir lo que aquel día,
entre alientos casi inaudibles pese a la cercanía,
tanto insiste en pedirme,
me doy cuenta de la tristeza de los acontecimientos,
me doy cuenta de la dureza de los sentimientos,
pero te doy desde aquí las gracias
por los momentos que conmigo compartiste,
por los ratos felices, que hoy se tornaron tristes
Hoy no soy yo,
hoy soy un alma derrotada
vencida y cabizbaja,
por no haber podido ser aquel hada
que con su varita envuelta en magia,
tu cuerpo curara
Adiós, ser tierno
adiós, amor materno
adiós, mujer cansada
adiós, esperanza regalada...