No voy a negar que no se me habia cruzado por la mente la idea de iniciar un blog, un rincón al que dar cabida a mis pensamientos más allá de ese "cajón" de donde nacieron, pero siempre había algo que declinaba esta opción. Hoy, por fin, me decidí a hacerlo gracias a la recomendación de una persona, que llevada por su afán de ilusionar a todo aquel que lo necesite hizo que definitivamente me embarcara en esta nueva experiencia. Mi agradecimiento a esta persona, valioso amigo de otra que es parte importante de mi vida en estos momentos, desde aqui te brindo mi agradecimiento no sólo por esto sino por darle las palabras adecuadas en momentos en los que la conciencia se vuelve como una página en blanco, en la que solo la familia y los buenos amigos son capaces de escribir y de dibujar de nuevo los sentimientos que los obstáculos que la vida nos antepone se encargan de hacernos olvidar. Por ello, por los obstáculos que nos queden y por compartir caminos que nos ayuden a superarlos nace este blog, este deseo de ser algo más que palabras entrelazadas en frases llenas de sentido, algo más que un afán de superación por convertirnos en seres humanos, que aunque parezca una tontería, no todos lo son. Por mi parte intento serlo, pero para conseguirlo necesitaré vuestra ayuda asi que... ¿me acompañáis? Para mi peque, para ti que me animaste, para quien me mira en el día a día con sinceridad y para todo aquel que lea estas, mis primeras palabras por este rincón, va este pequeño poema en el que se refleja vivamente la realidad que en estos días circunda nuestras vidas... Gracias
La vida se adelantó al filósofo
Un filósofo y sus aprendices,
todos se sentían orgullosos de seguir sus directrices,
este vector de la vida
cuando hablaba a sus muchachos
pleno se sentía,
pero lo que nunca imaginaría,
es que uno de sus pupilos
su escondida amargura descubriría:
"Maestro no sé el motivo de tu sufrimiento,
por no aliviarte
rabia en mi corazón siento,
sé que no lograré crear palabras que te den calor
pero si algo me ha enseñado el ver tu dolor,
es que el mejor gesto
del silencio es amigo,
que la paciencia
del éxito es testigo,
por eso aquí permaneceré
anclado contigo
mudo y tenaz,
esperando poderte transmitir
la fuerza que de tus cenizas
te hagan resurgir"